miércoles, 26 de noviembre de 2008

EL SÍNDROME DE BURNOUT

lunes, 24 de noviembre de 2008

LA VASIJA AGRIETADA

Una cargadora de agua de la China tenía dos grandes vasijas, que colgaban a los extremos de un palo que llevaba encima de los hombros.
Una de las vasijas tenía varias grietas, mientras que la otra era perfecta y conservaba toda el agua al final del largo camino a pie, desde el arroyo hasta la casa de su patrón, pero cuando llegaba, la vasija rota sólo tenía la mitad del agua.
Durante dos años completos esto fue así diariamente. Desde luego la vasija perfecta estaba muy orgullosa de sus logros, pues se sabía perfecta para los fines para los que fue creada. Pero la pobre vasija agrietada estaba muy avergonzada de su propia imperfección y se sentía miserable porque sólo podía hacer la mitad de todo lo que se suponía que era su obligación.
Después de dos años, la tinaja quebrada le habló a la aguadora diciéndole: "Estoy avergonzada y me quiero disculpar contigo, porque debido a mis grietas sólo puedes entregar la mitad de mi carga y sólo obtienes la mitad del valor que deberías recibir."
La vieja aguadora, apesadumbrada, le dijo compasivamente:
"Cuando regresemos a la casa quiero que notes las bellísimas flores que crecen a lo largo del camino."
Así lo hizo la tinaja. Y en efecto vio muchísimas flores hermosas a lo largo del trayecto, pero de todos modos se sintió apenada porque al final, sólo quedaba dentro de sí la mitad del agua que debía llevar.
La aguadora le dijo entonces: "Te diste cuenta de que las flores sólo crecen en tu lado del camino?".
"Siempre he sabido de tus grietas y quise sacar el lado positivo de ello. Sembré semillas de flores a todo lo largo del camino por donde vas y todos los días las has regado, y por dos años yo he podido recoger estas flores para decorar el altar de mi Madre. Si no fueras exactamente como eres, con todo y tus defectos, no hubiera sido posible crear esta belleza."
Cada uno de nosotros tiene sus propias grietas. Todos somos vasijas agrietadas, pero debemos saber que siempre existe la posibilidad de aprovechar las grietas para obtener buenos resultados.
Uno no deja de reír por hacerse viejo, se hace uno viejo por dejar de reír.
A mis agrietados amigos, tengan un gran día y recuerden oler las flores de su lado del camino

lunes, 3 de noviembre de 2008

VIVIR PARA PODER MORIR

Tenemos que saber vivir para poder morir.
que es para nosotros la muerte. Para mi la muerte es esa gran invisible, de la que nadie quiere hablar.Como si todos no nos tubiéramos de morir algún día. ¿Porque no tenemos el echo de morir presente cada día? Creo que si la tubiéramos mas presente sabríamos vivir mejor. nosotros nacemos, vivimos y morimos, el echo de morir tiene que ir muy ligado con la forma que hemos tenido de vivir.Cuando mejor hayamos vivido mejor podremos encarar nuestra muerte.
A mi me hubiera gustado morirme muchas veces, y lo he intentado algunas a lo largo de mi vida , pero ahora estoy contenta que no resultara, me hubiera perdido muchas cosas de esta vida maravillosa, no somos nadie para arrebatar nuestra vida, ni la de nadie, aunque este seria otro tema para hablar en otra ocasión.
Cuando nacemos, lo hacemos acompañados, cuando morimos a veces no, pero yo creo que nos acompaña lo vivido. Si has echo el bien o no, si te has rodeado de buena gente o no, en una palabra , AMOR, hacia los demás y sobre todo y lo mas importante si te has querido mucho, mucho, mucho a ti mismo.
No tenemos que tener miedo ha vivir, ni ha morir.